
Hoy fue un buen dia, no muy bonito, pero bueno... en la mañana hacia mucho frio, ese frio que logra casi paralizarte. Habia una neblina espeza que subia desde el mar y me mojaba el rostro.
Cuando entre al ascensor del cerro artilleria, me sente y trate de acurrucarme para guardar bien mi preciado calor, y espere que el buen hombre, que esta siempre soportando el frio alli, desidiera echar a andar la maquina. El ascensor comenzo a llenarse de gente echando vapor por la boca maldiciendo el frio, o tratando de hacer pequeñas bromas para alegrar el asunto. Yo los observe un rato, pero me distrajo el ruido de la puerta cerrandose, y el lento empuje de la centenaria maquinaria. Todo iba achicandose tras las ventanas, y la panoramica de el puerto crecia... era un puerto teñido de gris, como una foto antigua, con una fantasmagorica neblina que me hacia recordar esas peliculas de Londres...
Me quede mirando como todo se encogia, y me invadio una sensacion muy antigua, de tiempos ya remotos, de esos dias felices de infancia. Se me vino a la memoria cuando me llevaron a viajar por primera vez en un magico tren. El ascensor bajo la velocidad y crujio sacandome bruscamente de mis ensueños, una pisca de miedo me invadio, -No valla a ser que se caiga esta anciana maquina-... pero no, la destartalada cosa llego a destino, como todos los dias de las decadas que lleva de existencia.
Sali del ascensor y me dirigui a pagar los 150 pesos del agradable, frio y cortito viaje, saludando a la cajera con el "buenos dias" tipico. Luego mire la hora, "8:00 AM"... habia llegado 30 minutos antes... me dio lata entrar a trabajar 30 minutos antes, asi que soportando el frio me asome al mirador a seguir disfrutando de la vista. A lo lejos, fundido con miles de ecos, como proveniendo de otra dimension, me llegaba el sonido de Valparaiso.
Y me hundi en mi mismo, recorde momentos y personas que quiero, hermosas y malas situaciones, bromas de amigos, risas eternas y tristezas simples. "8:15"..."8:20"... es hora de partir... llegue a la entrada del Museo y me encontre con el guardia de turno, el cual me saluda con el saludo militar, yo le respondo con mi simple "buenos dias" y sigo mi camino... llego a la cancha de futbol, doblo a la derecha, entro al museo, y llego a la puerta de "Archivo", apreto el citofono y nadie responde, lo toco denuevo, y denuevo, y denuevo... asta que al fin me responden, es la secretaria simpaticona -Artirito te habro- me dice...
Entro, subo 2 pisos, llego a la oficina y entro... no esta el jefe... me siento y prendo la estufita... enciendo el computer y me pongo a trabajar, asta que dan las 12, parto a almorzar, me siento en una mesa con el Comandante y otros, hay me lleno de historias interesantes, de anegdotas que no sabia, de cuentos de otros paises y cuidades, "Argentina", "Venecia", "El canal de panama", pucha que viajan estos marinos...
Luego termina el almuerzo y me voy a dar una vuelta por el museo... las salas estan vacias y llenas de cosas que usaban personas muertas hace años, esta todo extrañamente impregnado con olor a cementerio, lo que le da un toque de respeto, no valla a ser que un muerto venga a vengarse si me burlo de la ropa hueca que usaba. "Esta espada pertenecia al comandante tanto" "Bala de caños usada en el bombardeo contra valparaiso" "Guante usado por arturo prat"... hay me entretube, mirando cosas estupidaz de antiguos guerreros.
Luego volver a trabajar, asta las 5... luego irme, bajar el cerro, por esa estrecha y empinada calle, en la que se hace tan dificil bajar, ya que resulta enormemente complicado caminar tratando de frenar la velocidad para no estrellarte contra algo.
Casi 40 minutos esperando que pasara una micro, segun escuche por culpa de protestas, 40 minutos que disfrute observando y descansando, con la neblina aun asotanto el lugar... pensando... soñando... recordando... que buenos son esos momentos para estar solo con uno mismo, en silencio...
8 horas con la mente trabajando y resolviendo problemas agota... tener un momento de solo observar y sentir se transforma en dicha, en alegria... y descansas...
Luego el viaje en micro, obervando por la ventana el paisaje que pasa veloz...
No fue un gran dia... pero fue bueno, al menos intente disfrutarlo al maximo... y lo logre... pensando me di cuenta de muchas cosas, aprendi algo, o mejor dicho encontre algo nuevo.
que esten bien
adios